- La salida y acceso norte de la estación, donde se conectará la Línea 12 con la Línea 3 es uno de los puntos más conflictivos
- Los líderes de comerciantes callejeros aseguran tener el aval de las autoridades capitalinas
- Los vecinos aplican la autoprotección.
- El peligro de robos se encuentra latente
Decenas de puestos ambulantes proliferan en las inmediaciones de la estación Zapata conforme terminan las obras de la Línea 12 del Metro.
Los espacios más preciados para la instalación de rejillas y mesas para ofrecer productos son las banquetas de Eje 7 Sur, Félix Cuevas, Heriberto Frías y avenida Universidad.
Durante un recorrido hecho por Excélsior se observó que en ese sitio se conglomeran al menos 41 puestos de comercio informal en los que se ofrecen principalmente comida, películas piratas y accesorios para celular.
La instalación de los puestos se extiende hacia avenida Universidad en dirección a San Lorenzo, en dónde se ubican principalmente vendedores de comida; y hacia Eje 7 Sur, en dirección a avenida Insurgentes Sur, en donde el comercio es de productos varios.
La salida y acceso norte de la estación Zapata, en donde se conectará la Línea 12 con la Línea 3 del Sistema de Transporte Colectivo (STC), es uno de los puntos más conflictivos debido a la presencia del ambulantaje.
De los 41 puestos que se localizan en las inmediaciones de esa estación, al menos 15 están instalados al pie de las escaleras de ingreso y salida, lo que genera conglomeraciones y entorpece el paso de peatones.
El 28 de julio del año pasado, el Gobierno del Distrito Federal, publicó un decreto en el que se otorgó facultades al STC para retirar a los ambulantes que se instalen en un radio de 25 metros alrededor de su red de 175 estaciones.
Sin embargo, a pesar de que la zona de prohibición se encuentra balizada, los 15 puestos y rejillas están ubicadas a menos de un metro de las escaleras de acceso de la estación.
El comercio informal busca sus espacios y se adapta a los trabajos que aún se realizan en la intersección que forman avenida Universidad y Heriberto Frías para incorporarse a Eje 7 Sur.
Durante la etapa de construcción de la conexión entre la Línea Dorada y la Línea 3, el confinamiento de la zona empujó a los vendedores a invadir los pasillos que formaron los tapiales.
Casi tres años después, con los espacios abiertos y la ampliación de banquetas en Eje 7 Sur los ambulantes comenzaron a ocupar el lado norte de la estación Zapata.
“No queremos que se pongan principalmente porque no dejan espacio para el peatón. Hay espacios muy reducidos al salir de Metro y eso ha generado agresiones porque se han tirado algunos puestos”, comentó Lili Padilla, vecina de Eje 7 Sur.
La expansión del ambulantaje también es visible a lo largo de Eje 7 Sur, Félix Cuevas, entre avenida Universidad e Insurgentes Sur, principalmente en las inmediaciones de las estaciones 20 de Noviembre e Insurgentes Sur.
En los últimos tres meses el comercio informal ha crecido en más del doble en Félix Cuevas y en varias calles aledañas como Heriberto Frías, Aniceto Ortega, López Cotilla, San Francisco, Búfalo y San Lorenzo, en la colonia Del Valle.
El 14 de agosto pasado, la delegación Benito Juárez comenzó un operativo para retirar a los vendedores que no cuentan con un permiso para ejercer el comercio en la vía pública y aseguró que no otorgará ninguna nueva autorización para hacerlo.
A pesar de la vigilancia, entre junio y agosto, el número de vendedores callejeros creció de 51 a 170 puestos en el Eje 7 Sur.
De acuerdo con la delegación, organizaciones de ambulantes buscan colocar a por lo menos 200 nuevos vendedores una vez que la Línea 12 sea abierta.
Frente a la expansión del comercio informal, algunas organizaciones vecinales y comercios comenzaron a proteger las banquetas mediante la colocación de obstáculos y jardineras
“Creemos que el ancho de las banquetas facilitará el ambulantaje y no lo permitiremos. Justo por eso se están dejando espacios para colocar jardineras. Es un problema”, dijo Jordano Moral.
Con información del periódico Excélsior

