CRISTINA ROMÁN PINEDA
- Meat Loaf, la leyenda
- When I´m Sixty Four”, en alusión personal
- Agua y cerveza
Como parte de su gira Mad, Mad Wold, el legendario roquero Meat Loaf hizo una escala en la colonia Nápoles de la ciudad de México, pues el Pepsi Center del WTC, fue el punto de encuentro para que los seguidores del músico estadounidense vibrarán hasta los huesos con lo mejor del repertorio del también compositor.
La base de su show, como ya es característico en este peculiar cantante, estuvo compuesta por rock and roll en su máxima expresión, así como baladas llenas histrionismo que iban del drama a la ironía, siempre con su particular sentido del humor, al grado de iniciar su concierto con la grabación de “When I´m Sixty Four” de los Beatles, haciendo alusión a la edad alcanzada por el músico.
Marvin Lee Aday, mejor conocido como Meat Loaf (Bola de Carne), a través de la lírica en cada tema, oscilando entre el amor, desamor, misticismo, furia, sarcasmo e incluso reflexión, demostró la versatilidad de sus temas, apoyado en la experiencia de 6 músicos que le acompañaron.
Bajo los acordes de heavy rock inició el concierto para luego dar pie al clásico “Runnin’ for the Red Light”; para luego continuar con “Dead Ringer for Love” y “Break It”, poniendo a sus fans al borde del escenario; sin importar en cual de las tres zonas estuviera colocados, ya fuera en el área de bebidas, o en los asientos o al fondo para los que estaban de pie.
Posteriormente, comenzó la interpretación de la teatral y altamente ovacionada así como coreada “Paradise by the Deshboard Light”, la cual como ya es costumbre, fue interpretada con la inigualable Patti Russo y su áspera pero a la vez aterciopelada voz que parece apaciguar la ira contenida en el músico, al igual que en el tema Rock & Roll Dreams Come Through.
Entre los asistentes al concierto sobresalieron aquellos mayores de 45 años que en sus años de juventud utilizaban encendedores para acompañar las canciones emblemáticas de la banda, aunque las nuevas generaciones, niños de 12 años, brincaban sosteniendo en sus manos sus teléfonos celulares tratando de integrarse al colectivo.
El concierto continuó con temas como “You Took the Word Right out of my Mouth”; posteriormente aparecieron dos canciones de su nuevo álbum “The Giving Tree” y la composición homónima del tour.
Cuando el ambiente ya se sentía más que caluroso, tanto por la entrega del roquero como por la adrenalina vertida por parte del público, Meat Loaf se refrescaba tomando agua, mientras que sus admiradores no dejaban de comprar cerveza para aminorar el sopor.
Para el final de la velada “Bat Out of Hell” puso a corear al respetable, mientras que el cantautor levantaba las manos escuchando al monumental coro que acompañaba con las palmas el tema proveniente del disco homónimo que obtuvo un premio de diamante por la venta de 14 millones de copias en Estados Unidos y 43 millones en todo el mundo.
Parecía que el telón había bajado pero, luego de una pequeña pausa la banda regresó al escenario para que se escuchara al piano y no con la estruendosa guitarra que simula una motocicleta, la introducción de “I’d Do Anything for Love (But I Won’t do That), llevando al climax total a sus seguidores quienes no dejaron de corearla de principio a fin.
Aunque cumplió con una noche llena de rock and roll, muchos de los presentes salieron con el contenido deseo de escuchar otros clásicos como “Life Is A Lemon And I Want My Money Back”, “Two Out Of Three Ain’t Bad”, “Heaven can Wait”, y ”I’d Lie For You (And That’s The Truth)”.



