CIUDAD DE MEXICO, 30 (ANSA).- El crimen de la periodista Regina Martínez, perpetrado el domingo en Veracruz, es resultado “de un país descompuesto, de una situación de violencia cotidiana en la que actos extremos no son la excepción sino la regla cotidiana”, denunció hoy el influyente semanario Proceso, para la cual trabajaba la periodista.
“Esta situación la comparte Veracruz con la mayor parte del país”, señaló la publicación, en un editorial que añadió que “la agresión contra cualquiera de los integrantes de esta casa editorial es un atentado contra Proceso y en contra del derecho constitucional a informar”.
Las últimas notas de Martínez investigaban los vínculos de la policía y políticos con bandas de narcotraficantes.
El semanario, de contenido político, desafió y sostuvo que “no eludiremos ninguna acción hasta conseguir el esclarecimiento del crimen” de la periodista, que fue hallado muerta por ahorcamiento.
En tanto, la Procuraduría General de México solicitó copia de las averiguaciones que se han hecho hasta el momento sobre el asesinato de la periodista Regina Martínez, cuyo cadáver fue hallado en su domicilio en la ciudad de Xalapa, capital de Veracruz.
Amadeo Flores, fiscal de Veracruz, anunció que integrará una Comisión Especial Investigadora para el esclarecimiento del asesinato de la periodista, integrada por el reportero del semanario Proceso Jorge Carrasco, y dijo que la Procuraduría General “también analizará los hechos”. Voceros de la Procuraduría General informaron que solicitaron a la Procuraduría General de Justicia de Veracruz copia del expediente para evaluar si hay elementos que presuman la existencia de un delito federal, por el trabajo que realizaba la comunicadora como corresponsal de la revista Proceso.



