- El amoroso AMLO perdonó al priista Bartlet Díaz y “le dará” una candidatura
- El amoroso AMLO se ungió en tlatoani
- El amoroso AMLO se encuentra enfermo de poder
- El amoroso AMLO traiciona a los que creen en él
Por Efraín Blowsmann
Este día me desperté con una sorpresa en suma desagradable: Andrés Manuel López Obrador (AMLO), escudándose tras la cortina de humo que representa esaorganización denominada MORENA, lanzará como candidato a senador al priista Manuel Bartlet Díaz… Mientras Dolores Padierna Luna pidió hace unos días a la ciudadanía que no se cayera en la desmemorización, su jefe, AMLO, perdió la memoria y avaló que el poblano priista arribe de nueva cuenta al Senado de la República; ella misma carece de memoria, al igual que la cúpula de esa “organización” política.
El poblano Bartlet Díaz y exgoberndaor de esa entidad, fue el que operó el cómputo de votos en 1988, cuando el candidato del PRI era Carlos Salinas de Gortari; por el Frente Democrático Nacional, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y por el PAN Manuel Clouthier. Fue el poblano quien anunció que se había caído el sistema, con lo que dio el triunfo al supuesto enemigo de AMLO; al innombrable, pues. El poblano es el responsable del fraude de 1988 cometido en contra de los mexicanos…
A AMLO le surgió lo cristiano y ahora desea perdonar a todos sus dizque enemigos, aunque ello vaya en contra del sentir de los mexicanos. Si ya “perdonó” a su enemigo Bartlet, lo más seguro que en unos días más decline en favor de Carlos Salinas de Gortari y saque del hospital a Miguel de la Madrid Hurtado para darle un diputación federal, y decimos “darle”, porque el tabasqueño se ungió en propietario de la política nacional: el cristiano es quien reparte y comparte del enorme pastel que representa no sólo esa vacilada de MORENA, sino también del PRD, PT y el otrora Convergencia.
¡Qué vergüenza, realmente qué vergüenza con lo que está sucediendo al interior de la supuesta izquierda en el país.
Mientras eso sucede, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano hace mutis, calla, no dice nada, no responde, no levanta la voz para reclamar la puntada del tlatoani AMLO y exigir que el tabasqueño se retracte. No lo quería creer, pero AMLO realmente se encuentra enfermo de poder…
De Dolores Padierna, ni hablar; ella se mueve como las veletas, al igual que su esposo y el también priista Manuel Camacho Solís; hacía donde sople el viento viran. Sin embargo no debemos perder de vista que AMLO también es priista, de formación netamente priista, que se molestó con la cúpula de su partido, el PRI, porque no le dieron la candidatura a gobernador por Tabasco, al igual que el otro posible candidato a una posición de carácter federal, como lo es Marcelo Ebrard Casaubon.
De un Frente Democrático Nacional, se pasó a un PRD, partido que terminó plagándose de priistas. En este momento, luego entonces, da lo mismo votar por AMLO o por Enrique Peña Nieto; para el caso da lo mismo: priismo contra priismo en las próximas elecciones para contender por la presidencia de este empobrecido país.
Por lo anterior y más, en 2012 no acudiré a las urnas. Las elecciones son una mascarada, un teatro construido para favorecer a un puñado de políticos sinvergüenzas que no conocen manera honesta de vivir, y uno de ellos es AMLO el cristiano, el perdonavidas, el amoroso, el buena gente, el bien portado…




