Siguen las traiciones al interior del PRD

 

                    *”El Camarón” mutó en “Rata”, pues corrió al hundirse el barco perredista

                        *Amenaza con impedir que su ex esposa, Dione Anguiano, logré su objetivo

                        *Como los otros casos, fue a refugiarse al partido de ‘ya saben quién’

Por más que Don Raúl (Flores García, presidente del PRD capitalino) aseguró a los reporteros que a su partido en nada le afectaba la renuncia del “traidor” Alfredo Hernández Raigosa, “El Camarón” –a quien por cierto ahora todas las familiares de Iztapalapa le han escondido a las sobrinas, porque ya saben de sus debilidades–, su rictus de coraje no lo pudo ocultar.

Él, Don Raúl, dice que le tiene sin cuidado que “el bueno y cariñoso tío” haya decidido irse al partido de “ya saben quién”, dado que a ese instituto político se la ha hecho costumbre de recibir a traidores. Y tiene toda la razón. El problema que el falso Mesías de Macuspana, es tanta su enfermedad mental por sentirse la reencarnación de Jesucristo, que no recuerda que en las pasadas elecciones acusó a “El Camarón” y a su ahora despechada y sufrida ex esposa, Dione Anguiano Flores, actual jefa delegacional de Iztapalapa, de la compra de votos.

Si. De verdad. Aunque sé que para los “pejezombis” eso poco importa, pues están felices de haberle quitado, según ellos, a alguien “muy importante” al perredismo, la realidad es que cada vez queda establecido que la política es muestra viva de “cochinero”.

Con la renuncia de “El Camarón”, solo ha quedo comprobado que “ya saben quién” es el mismo diablo. ¿A poco no? No es la reencarnación de Jesucristo, como les ha hecho creer a esos miles de babosos que lo siguen y veneran. Es el mismo Príncipe de las Tinieblas, donde llegan los peores sujetos, lo mismo ladrones, mentirosos, los que se meten con las sobrinas, los que engañan a la esposa, los malos políticos, los defraudadores, todo lo peor de la naturaleza humana, es capaz de aceptar este Mesías Tabasqueño, con tal de sembrar el mal en nuestra ya de por sí sufrida Ciudad de México.

En junio de 2015, “ya saben quién” acusó a los “camarones”, como se les conocía en aquel entonces al Procurador Social y a quien todavía era su leal y querida esposa, Dione Anguiano, de comprar votos para evitar que la abanderada de Morena, Clara Brugada, regresara a la jefatura delegacional de Iztapalapa, quien tres años atrás cedió el cargo a Jesús Valencia Guzmán, el cual, por cierto, habló hasta de lo que no era cierto de la “Mimí” –como se le conoce a Clarita por los zapatos que usa–, y hoy, por la “cochinada” de la política, son hermanitos.

Aunque eso sí hay que reconocerle al “amoroso tío”, que su estrategia rindió frutos, pues mediante el pago de 200 pesos por cada voto le garantizó el triunfo a su adorada Dione –claro, en aquel entonces su sobrina no había embarnecido lo suficiente.

Fue del dominio público que como Procurador Social (Prosoc), “El Camarón” uso ese cargo para coptar y condicionar los apoyos en unidades habitacionales y colonias populares de Iztapalapa, todo fuera por el triunfo de quien en ese tiempo era aún su venerada esposa –de quien hoy está divorciada, luego que la mujer lo sorprendió en una aventura, picarón, por lo que ya algunos ya no lo conocen como “El Camarón”, sino como “El Alacrán”.

Ante las acusaciones de los adversarios políticos de su entonces esposa y “para no levantar sospechas”, el muy orgulloso sujeto renunció a la Prosoc, no sin antes haber usado recursos humanos y públicos para promover el voto a favor de la ahora despechada y encorajinada Dione.

“El Camarón” –“El Alacrán” o como quiera usted llamarle, total ya forma parte del “lado oscuro”–, se hizo famoso en Iztapalapa por ser un verdadero maestro de la extorsión y el chantaje político. En verdad, es su modus vivendi que, obviamente, le ha redituado capital humano para sus propósitos personales –y de su sobrina, claro, de quien también exigía una curul en San Lázaro, lo cual tampoco obtuvo–, que lo han llevado a formar cierta fortuna.

La mayoría de los vecinos de Iztapalapa, aún tienen muy presente los chantajes y extorsiones en contra del primer jefe de Gobierno democrático, como fue Cuahutémoc Cárdenas.

Hernández Raigosa también fue la piedra en el zapato del entonces jefe delegacional de esa zona, Elio Villaseñor, pues como líder vecinal cerró calles, avenidas y tomó infinidad de ocasiones el edificio sede de Iztapalapa. Gracias a eso, amasó enormes cantidades de dinero que le fueron dados para “calmar” sus protestas y hasta obtuvo “gratuitamente” 200 toneladas de cemento, que fueron a parar a las casuchas de sus familiares y amigos.

Sus movilizaciones fueron premiadas por el PRD, quienes al tiempo lo harían diputado local y federal e impulsarían su carrera política en el lapso de 1997 a 2004, cuando fue asambleísta en dos ocasiones y una en San Lázaro.

Sin embargo, su sueño fue siempre ser jefe delegacional, ese cargo que en 2015 obtuvo su entonces esposa, Dione Anguiano, hoy su ex, pero siempre topó con pared, porque nunca fue aceptada su propuesta, aunque nunca dejó de luchar, eso sí hay que reconocérselo, por lo que estaba seguro que llegaría a suplir a su ex mujer el próximo uno de octubre. Pero nuevamente se equivocó.

Herido en su orgullo propio, “El Alacrán” –como que ahora le queda mejor ese apelativo, ¿o no?–, hizo lo que las ratas a los barcos, abandonan la nave cuando está a punto de hundirse. Y sin pena, ni remordimiento moral alguno, levantó la mano de su más acérrima rival: Clara Brugada, a quien ahora apoyará para enfrentar a quien se ha convertido en su enemiga política y sentimental: su propia ex exposa, Dione Anguiano, quien, por su parte, se aferró a que fuera su sobrina, Karen Quiroga, la que la supla. Y lo logró, ahora falta que “Mimí” lo permita, pues busca regresar al cargo de donde mucho sacó. Pero en fin, allá ellos. ¿A poco no?

Pilón.- En la anterior entrega hablé del caso de otra “traidora”, Rosa Isela Rodríguez Velázquez, a quien el cándido e inocente Doctorcito Miguel Ángel Mancera nunca le bloqueó el enorme listado de beneficiarios de los más de 160 programas sociales, con lo cual en las pasadas elecciones le permitió al partido de “ya saben quién” obtener cinco delegaciones.

Sin embargo, a ese gran listado se le sumó el de la gente del campo, lo mismo que de los pueblos y barrios, pues el Doctorcito nunca pensó que esta encarnación de “Maléfica”, siguiera sirviendo a los intereses de “ya saben quién”, el cual ha sido su verdadero patrón y maestro desde que decidió abandonar el periodismo para pasarse al “lado oscuro”.

A ambos listados de beneficiarios, ahora se le sumarán los más de 3.5 millones de personas que viven en las cerca de ocho mil unidades habitacionales que existen en la Ciudad de México, con lo que “El Camarón” llevó al triunfo a su ex esposa, Dione Anguiano.

Es decir, cada vez se le complica más el panorama al PRD y a la coalición “Por la CDMX al Frente”, por conservar la capital. Ahora sí que Dios los agarre confesados, porque seguro van a continuar las “traiciones” y las renuncias al sol azteca, para irse al “lado oscuro”.   

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